8:21 | Renzo Pirca Martínez casi pierde el ojo izquierdo por la golpiza que le propinaron el 11 de mayo pasado. Aún no ha podido volver a trabajar
Por Yolanda Vaccaro
Corresponsal
Madrid.- El peruano Renzo Pirca Martínez tiene el ojo izquierdo morado y camina con dificultad. Su globo ocular estuvo a punto de estallar y su cuerpo sufrió diversas magulladuras. Todo ocurrió el 11 de mayo pasado cuando cuatro policías ingresaron a su domicilio, situado en el barrio madrileño de Usera.
Prácticamente sin mediar palabra, los agentes empezaron a golpearlo. Lo amenazaron con sus armas y le espetaron frases como "no te muevas o te disparo" y "te vas a tu país en un cajón".
Los golpes continuaron hasta que Pirca casi perdió el conocimiento. Por la gravedad de sus heridas, los policías lo trasladaron al hospital 12 de Octubre. A partir de allí, Pirca solo recuerda haber despertado muchas horas después con el ojo izquierdo operado.
El peruano, de 40 años, recibió a El Comercio en su departamento junto a su madre; ella llora cada vez que mira las heridas de su hijo. El agredido ha perdido gran parte de la visión, debe empezar a llevar anteojos.
Psicológicamente se encuentra abatido. No ha podido volver a trabajar, mientras las facturas están a punto de hacerle perder su vivienda. Él sostiene que los policías creyeron que él era un indocumentado, aunque tiene también la nacionalidad española.
Aún convaleciente en el hospital, oyó que uno de los policías dijo: "Se te ha ido la mano. Tiene nacionalidad española". Los agresores, según deduce, creyeron que era ilegal, lo que añade mayor abuso si cabe al suceso. ¿Quiere decir -añade- que a los ilegales se les puede masacrar porque el crimen quedará impune?
Pirca, que lleva más de una década en España y trabajaba como obrero, presentó esta semana una denuncia contra los agresores ante la Fiscalía General del Estado, apoyado por el Sindicato Obrero Inmigrante (SOI), y su abogado Demóstenes Mamani.
Especula sobre la motivación de semejante paliza. Cree que es posible que su ex pareja, una paraguaya que lo denunció por maltrato, esté detrás. Durante la golpiza uno de los agentes le dijo: "No sabes con quién te has metido".
Según Jesús Hidalgo, del SOI, no se trata de un caso aislado, ya que en los últimos días otros peruanos han sufrido agresiones por parte de agentes de la comisaría de la Policía Nacional de Usera. "En los últimos años la xenofobia se está filtrando en la sociedad española", afirma Hidalgo. Confía en que la denuncia de Pirca saldrá adelante porque los agresores han dejado muchas pruebas creyendo que el peruano era ilegal.